Reproducción de los seres vivos
Los seres vivos se caracterizan por sus tres funciones vitales:
En este tema vamos a ver la función de reproducción, que es la capacidad de generar otros seres vivos iguales, y la realiza el aparato reproductor.
Los seres vivos se pueden reproducir mediante dos tipos de reproducción:
- Reproducción asexual. En este tipo de reproducción solo interviene un individuo que genera descendientes genéticamente iguales al progenitor. Por ejemplo, las estrellas de mar se pueden reproducir a partir de un fragmento de una de ellas.
- Reproducción sexual. Intervienen dos individuos, uno de sexo masculino y otro de sexo femenino, que producen unas células especializadas, llamadas células sexuales o gametos, que cuando se unen en la fecundación dan lugar a un nuevo individuo. Los descendientes son distintos entre sí y, aunque tienen características de ambos progenitores, también son diferentes a ellos.
Por tanto, para que pueda producirse la reproducción sexual, se tienen que producir dos hechos:
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- Formación de células sexuales o gametos en cada individuo. Estas células tienen la mitad de material genético (ADN), 23 cromosomas, que el resto de las células del organismo. Son distintas entre ellas, y contienen información del padre y de la madre.
- Fecundación o unión de las dos células sexuales o gametos, que darán lugar a una célula huevo o cigoto (con 46 cromosomas), con características del padre y de la madre, por lo que los descendientes serán todos distintos.
Como en el resto de mamíferos, la especie humana se reproduce sexualmente. Existe dimorfismo sexual, es decir, dos sexos distintos, hombres y mujeres, que se diferencian, además de en el aparato reproductor, en otras características externas.